Diccionario de Especialidades Farmacéuticas.

Definición de Medicinas, Substancias Activas, Presentación e Indicaciones


KLARICID KLARICID H.P


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ABBOTT LABORATORIES DE MEXICO, S.A DE C.V
 
Av. Coyoacán Núm. 1622, Col. Del Valle, Deleg. Benito Juárez 03100 México, D. F.
Tel: 5726-4600



KLARICID / KLARICID H.P 

Tabletas

CLARITROMICINA

DESCRIPCION:
KLARICID / KLARICID H.P. Antibiotico macrolido. Tabletas. ABBOTT


FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN

KLARICID:

Cada tableta filmtab contiene:

Claritromicina            250 mg

Excipiente, c.b.p. 1 tableta.

KLARICID H.P.:

Cada tableta filmtab contiene:

Claritromicina            500 mg

Excipiente, c.b.p. 1 tableta


INDICACIONES TERAPÉUTICAS

 Claritromicina es un antibiótico macrólido de espectro medio, bactericida específico para el tratamiento de las infecciones de las vías respiratorias altas y bajas, causadas por diferentes especies bacterianas, como son:

–  Infecciones de vías respiratorias altas (por ejemplo: faringitis, sinusitis).

–  Infecciones de vías respiratorias bajas (por ejemplo: bronquitis, neumonía).

–  Infecciones de piel y tejidos blandos (por ejemplo: foliculitis, celulitis, erisipela).

–  Infecciones diseminadas o localizadas por el Complejo Mycobacterium (MAC), constituido por Mycobacterium avium y M. intracellulare. Infecciones localizadas debidas a M. chelonae, M. fortuitum o M. kansasii.

–  Claritromicina está indicada para la prevención de la diseminación de la infección por MAC en pacientes infectados por VIH, con cuentas de CD4 £ a 100/mm3.

–  También está indicada en presencia de supresión de ácido para la erradicación del H. pylori, resultando
en una disminución de la recurrencia de úlcera duodenal.

–  Infecciones odontogénicas.


FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA

 Después de su administración oral, claritromicina se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal. La biodisponibilidad absoluta de la claritromicina a partir de las tabletas (250?mg), fue de 50% aproximadamente. Los alimentos que se tomen en forma previa a la dosis de claritromicina incrementan su biodisponibilidad en 25% en promedio, con poco significado clínico, por lo tanto, claritromicina puede administrarse indistintamente con los alimentos.

En el hombre en ayuno, luego de una dosis de 250?mg vía oral, las concentraciones plasmáticas máximas (Cmáx) se obtuvieron dentro de las dos horas siguientes; las concentraciones máximas en el estado estable se obtuvieron en dos a tres días y fueron de aproxi­madamente 1 mcg/ml con una dosis de 250 mg cada 12 horas, y de 3 mcg/ml con la dosis de 500 mg cada 12 horas. La unión de claritromicina a las proteínas plasmáticas es clínicamente relevante, en promedio de 70% cuando las concentraciones plasmáticas están entre 0.45 y 4.5 mcg/ml. Pero a 45 mcg/ml la unión de claritromicina a las proteínas plasmáticas disminuye 41%, lo que indica que los sitios de unión se encuentran saturados, aunque esto sólo ocurre a concentraciones mayores de las terapéuticas.

Bajo la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, el metabolito principal, 14-OH-claritromicina, logra una concentración plasmática máxima en el estado estable, de aproximadamente 0.6 mcg/ml; su vida media de eliminación es de 5 a 6 horas. Cuando la dosificación se aumenta a 500 mg vía oral cada 12 horas, la concentración plasmática máxima de 14-OH-claritromicina, en el estado estable, fue ligeramente mayor de 1 mcg/ml, y su vida media de eliminación cercana a las 7 horas. Con cualquiera de las dosis anteriores, las concentraciones plasmáticas de claritromicina y su metabolito 14-OH-claritromicina, en el estado estable, se obtienen a los dos o tres días.

Aparentemente las vidas medias de claritromicina y su metabolito hidroxilado tienden a ser mayores a dosis altas, ya que en este estado los niveles del metabolito no aumentan en forma proporcional con la dosis de claritromicina. Este comportamiento farmacocinético no lineal de la claritromicina explica la disminución en la formación del metabolito a dosis altas. Bajo las dosificaciones únicas orales de 250 mg o 1,200 mg de claritromicina, se encontró que la excreción urinaria fue de 37.9% para la dosis baja y de 46.0% para la alta. La eliminación por heces fue de 40.2% y 29.1% respectivamente.

La concentración plasmática de claritromicina en el estado estable, en sujetos con insuficiencia hepática, no difiere de la encontrada en sujetos normales; la concentración plasmática del metabolito 14-OH-clari­tromicina es menor en los insuficientes hepáticos. La disminución en la formación del metabolito 14-hidroxilado es, al menos, parcialmente compensada por un incremento en la aclaración renal de la claritromicina en los sujetos con insuficiencia hepática, respecto de los sujetos sanos.







En un estudio comparativo con voluntarios sanos y pacientes con daño hepático a los que se les administró 250 mg de claritromicina cada 12 horas, vía oral durante dos días y una dosis única de 250 mg al tercer día, se encontró que no hubo diferencia significativa entre los dos grupos en la concentración plasmática de claritromicina en el estado estable. Sin embargo, sí hubo diferencias de estos niveles con el metabolito hidroxilado, donde la concentración fue marcadamente baja para los pacientes con daño hepático.

Estos resultados nos permiten concluir que no es necesario ajustar la dosificación en pacientes con daño hepá­ti-
co moderado o severo, pero con función renal normal. También se realizó un estudio para comparar el perfil farmacocinético y tolerabilidad de dosis múltiples de 500 mg de claritromicina en ancianos sanos, hombres y mujeres adultos jóvenes. La eliminación se redujo y los niveles plasmáticos se elevaron en el grupo de los ancianos, tanto de claritromicina como de su metabolito hidroxilado; sin embargo, no hubo diferencia alguna en ambos grupos en relación a la depu­ración renal correlacionada con la depuración de creatinina.

Las conclusiones de estos resultados son que cualquier problema en el manejo de claritromicina se relaciona con la función renal y no con la edad. La farmacocinética de claritromicina también se altera proporcionalmente en sujetos con insuficiencia renal, son mayores los niveles plasmáticos y vida media para la claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado; por lo tanto, es conveniente reducir la dosis o prolongar el intervalo entre ambas.

No existen datos disponibles acerca de la penetración en el líquido cerebrospinal. La claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado se distribuyen rápidamente hacia los líquidos y los tejidos corporales. Por su alta concentración intracelular, las concentraciones tisulares son, por lo general, varias veces mayores que las concentraciones plasmáticas, incluso en senos parana­sales.

Infecciones por Mycobacterium avium: Las concentraciones durante el estado estable en pacien-
tes con infecciones por VIH después de dosis de 500 mg de claritromicina cada 12 horas, fueron similares a las obtenidas en sujetos normales. Las concentraciones máximas en pacientes con infecciones por M. avium que requieren dosis más altas 1,000 a 2,000 mg/día, dividi­das en dos dosis, alcanzó valores de 2 a 4 mcg/ml y 5 a 10?mcg/ml respectivamente.

Las vidas medias de eliminación parecieron ser más prolongadas; esto es consistente con la conocida farmacocinética no lineal de claritromicina. La claritromicina es potente contra un gran número de bacterias aeróbicas y anaeróbicas, así como grampositivas y gramnegativas. En general las CIMs de la claritromicina son una dilución más potente de un Log2 que las CIMs de eritromicina. El mecanismo de acción antimicrobiano de claritromicina es resultado de su unión con la subunidad ribosomal 50S de los microorganismos susceptibles, con la consecuente inhibición de la síntesis de proteínas.

La claritromicina no es sensible a la acción de las betalactamasas bacterianas, por tanto, claritromicina es acti­vo contra cepas de B. catarrhalis, H. influenzae y S. aureus, resistentes a las penicilinas, ampicilinas y cefalosporinas. Claritromicina penetra al interior de las células, y por ello es eficaz contra infecciones intracelulares originadas por Chlamydia y Mycoplasma.

El amplio espectro de KLARICID es como sigue:

Bacterias sensibles                        Bacterias no sensibles

Streptococcus agalactiae                        Enterobacteriaceae

Streptococcus pyogenes                        Pseudomonas

Streptococcus viridans

Streptococcus pneumoniae

Haemophilus influenzae

Haemophilus parainfluenzae

Neisseria gonorrhoeae

Listeria monocytogenes

Legionella pneumophila

Mycoplasma pneumoniae

Helicobacter (Campilobacter) pylori

Campylobacter jejuni

Chlamydia pneumoniae (TWAR)

Chlamydia trachomatis

Moraxella (Branhamella) catarrhalis

Bordetella pertussis

Staphylococcus aureus

Clostridium perfringens

Propionibacterium acnes

Bacteroides melaninogenicus

Mycobacterium avium

Mycobacterium leprae

Mycobacterium kansanii

Mycobacterium chelonei

Mycobacterium fortuitum

Mycobacterium intracellulare

El metabolito 14-OH-claritromicina es activo microbiológicamente. Tiene actividad antibacteriana clínicamente significativa contra los patógenos que causan infecciones respiratorias en la comunidad; incluso es de 1 a 2 veces más activo que el compuesto original. Entre ambos compuestos, claritromicina y 14-OH-claritro­micina, ejercen un efecto antibacteriano sinérgico o aditivo sobre H. influenzae in vivo e in vitro, dependiendo de la cepa bacteriana.


CONTRAINDICACIONES

 La claritromicina está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad cono­cida a la claritromicina, eritromicina o cualquier otro de los antibióticos macrólidos. La administración con­comi­tan­te de la claritromicina y cualquiera de los siguientes medicamentos está contraindicada: astemizol, cisaprida, pimozida, terfenadina, ergotamina o dehidroergotamina (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).


PRECAUCIONES GENERALES

 Dado que la claritro­micina se excreta principalmente por el hígado, se debe tener precaución al administrar este antibiótico en pacientes con insuficiencia renal moderada a severa y/o insuficiencia hepática.

Existen reportes post-registro de toxicidad por colchicina en coadministración con claritromicina especialmente en edad avanzada, algunos de ellos ocurrieron en pacientes con insuficiencia renal. Se han reportado algunos fallecimientos en dichos pacientes (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).


RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA

 No se ha establecido la seguridad del uso de claritromicina durante el embarazo y la lactancia; sin embargo, se conoce que la claritromicina se excreta en la leche materna.

La claritromicina no debe utilizarse en mujeres embarazadas, en especial durante el primer trimestre, excepto en circunstancias clínicas en las que no haya alternativa terapéutica apropiada.


REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS

 Con el uso de claritromicina pueden presentarse eventualmente trastornos de naturaleza leve y transitoria, un bajo número de pacientes requiere descontinuar el tratamiento. Los efectos colaterales informados más frecuentemente en estudios clínicos han sido relacionados con molestias gastrointestinales como náuseas, vómito, dispepsia, dolor abdominal y diarrea; otros eventos adversos incluyen cefalea, perversión del gusto y elevación de enzimas hepáticas. Al igual que con otros macrólidos, con el uso de claritromicina se ha informado de la aparición poco frecuente de disfunción hepática, incluyendo elevaciones de enzimas hepáticas y hepatitis hepatocelular, colestásica o ambas, con o sin ictericia. Estas disfunciones hepáticas pueden llegar a ser severas, pero son generalmente reversibles.

En raras ocasiones se ha informado de insuficiencia hepática con resultado fatal y en general han sido asociadas con serias enfermedades subyacentes o medicación concomitante. Asimismo, se han informado casos aislados de aumento en los niveles séricos de creatinina, aunque no se ha establecido una aso­ciación. Las reacciones alérgicas van desde urticaria y erupciones cutáneas leves hasta anafilaxia y el síndrome de Stevens-Johnson/necrólisis epidérmica tóxica. Se han informado efectos colaterales en el SNC transitorios, como ansiedad, mareos, vértigo, tinnitus, desorientación, despersonalización, insomnio, alucinaciones, psicosis y confusión, aun cuando no se ha podido establecer la relación causa-efecto.

Rara vez se les ha asociado con arritmias ventriculares incluyendo taquicardia ventricular y Torsades de pointes en pacientes con intervalos QT prolongados. Ha habido reportes de pérdida de la audición con claritromicina, la cual es usualmente reversible al descontinuar el tratamiento. Asimismo, se ha informado de la presentación de glositis, estomatitis, moniliasis oral y deco­loración de la lengua, así como alteraciones del olfa­to acompañados de perversión del gusto. Se ha informado de nefritis intersticial coin-
cidente con el uso de claritromicina. Existen reportes post-registro de toxicidad por colchicina especialmente en edad avanzada, algunos de ellos ocurrieron en pacientes con insuficiencia renal. Se han reportado algunos fallecimientos en dichos pacientes (véase Interacciones medicamentosas y de otro género y Precauciones generales). No existe en el mercado antibiótico que no tenga riesgos.

En pacientes con SIDA o inmunocomprometidos que reciben altas dosis, se han informado eventos adver-
sos serios que han sido difíciles de distinguir de los signos subyacentes del VIH o enfermedades intercurrentes. Los eventos adversos más frecuentemente informados en pacientes adultos tratados con dosis diaria de 1,000?mg de claritromicina, fueron: náuseas, vómito, dolor abdominal, mal sabor de boca, diarrea, rash, flatulencia, cefalea, constipación, elevaciones de SGOT y SGPT. Con baja incidencia: disnea, insomnio y boca seca.

Los valores de análisis de laboratorio se elevaron. Los leucocitos y la cuenta de plaquetas estaban anormalmente bajos. En pacientes que recibieron 4,000 mg al día, un bajo porcentaje también tuvo niveles elevados de nitrógeno uréico. Rara vez se ha informado hipoglucemia, algunas veces junto con el uso de hipoglucemiantes orales o insulina; asimismo de casos aislados de trombocitopenia, pancreatitis y convulsiones. Se han informa-
do alteraciones del sentido del olfato, por lo general, junto con alteraciones del sabor; también decoloración de los dientes, la cual usualmente es reversible por medio de una limpieza profesional.


INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO

 Se debe prestar atención a la posibilidad de resistencia cruzada entre claritromicina y otros macrólidos como la lincomicina y la clindamicina. Se incrementan los niveles de teofilina o de carbamazepina, cuando éstas se administran de manera concomitante. Se han reportado niveles elevados de cisaprida en pacien­tes que reciben concomitantemente claritromicina y cisaprida, lo que resulta en prolongación del segmento QT, arritmias cardiacas incluyendo taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes. Efectos similares se han observado con el uso concomitante de pimozida. Se han informa-
do reportes post-registro de Torsades de pointes con el uso simultáneo con quinidina o disopiramida por lo que deben medirse sus niveles séricos.

Se ha informado que los macrólidos alteran el metabolismo de terfenadina, resultando niveles elevados de terfenadina, lo que ocasionalmente ha sido asociado con arritmias cardiacas como prolongación del intervalo QT, taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes. En un estudio en que se usó concomitantemente claritromicina y terfenadina en 14 voluntarios sanos, los niveles séricos del metabolito ácido de terfenadina aumentaron dos a tres veces, y en prolongación del intervalo QT que no condujo a ningún efecto clínico detectable. Similares efectos se han observa­do con el uso concomitante de astemizol y otros macrólidos.

Como con otros antibióticos macrólidos, el uso de claritromicina en pacientes que toman fármacos que son biotransformados por la isoenzima CYP3A: (warfarina, alcaloides del ergot, alprozalam, aztemizol, carbamaze­pi­na, cilostatol, cisaprida, metilprednisolona, omeprazol, pimo­zida, quinidina, sildenafil, simvastatina, tacrolimus, vinblastina, triazolam, terfenadina, midazolam, lovastatina, valproato, disopiramida, ciclosporina, rifabutina y fenitoína) puede estar asociado con elevaciones de los niveles séricos de tales medicamentos. En especial, la coad­­ministración con ergotamina o dihidroergotamina puede producir vasospasmo e isquemia de extremidades y del sistema nervioso central.

Se ha informado, rara vez, de rabdomiólisis tras la coadministración de claritromicina y lovastatina y simvastatina, inhibidores de la HMG-CoA-reductasa. Como se ha informado aumento de las concentraciones séricas de digoxina en los pacientes que conjuntamente reciben claritromicina, considérese monitorizar los niveles de digoxina.

Colchicina es un sustrato para CYP3A4 y el transportador hacia el exterior, la glucoproteína-P (PgP). La claritromicina y otros macrólidos inhiben CYP3A y PgP. Cuando se coadministran colchicina y claritromicina, la inhibición
de PgP y CYP3A puede incrementar la exposición a col-
chicina. Los pacientes deben ser moni­toreados en búsqueda de síntomas de toxicidad por colchicina (véase Precauciones generales).

En pacientes infectados con VIH, las tabletas de claritromicina interfieren con la administración simultánea de zidovudina oral, disminuyendo su concentración en el estado estable, ya que claritromicina parece interferir con la absorción de zidovudina, esta interacción puede evitarse mayormente espaciando las dosis de claritromicina y zidovudina. Esta interacción no parece ocurrir en pacientes pediátricos que toman claritromicina con zidovudina o dideoxiinosina.

Un estudio farmacocinético demostró que la administración concomitante de ritonavir 200 mg cada 8 horas y claritromicina 500 mg cada 12 horas, resultó en inhibición marcada del metabolismo de la claritromicina, aumentando su Cmáx 31%, Cmín 182% y el ABC 77%, observándose una inhibición completa de la formación de 14-OH-claritromicina. Debido a la amplia “ventana” terapéutica de claritromicina, no es necesario reducir la dosis si el paciente tiene función renal normal; si no lo es, considérese que los pacientes con CLcr de 13-60 ml/min reduzcan la claritromicina 50% y si es < 30 ml/min, disminúyase 75%. No se deben coadministrar con ritonavir dosis de claritromicina mayores de 1 g/día.


ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO

 Se encontraron algunos cambios leves en los valores de algunas pruebas de laboratorio hepáticas (aumento de transaminasas y bilirrubina total), leucocitos y aumento de creatinina en plasma.


PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD

 Se han hecho diversas pruebas de mutagenicidad in vitro con claritromicina con resultados negativos; además, la prueba de Ames resultó negativa a concentraciones de 25 mcg/caja de Petri. Los estudios de teratogenicidad en animales (ratas) mostraron sólo anomalías cardiovasculares y retardo en el crecimiento fetal que parecen deberse a cambios genéticos espontáneos de la colonia.

Los estudios de fertilidad y reproducción en ratas machos y ratas hembras, no causaron efectos adversos sobre el ciclo estrogénico, la fertilidad, el parto ni el número o viabilidad de las crías.

En dos de los estudios realizados en ratones se encontró una incidencia variable de paladar hendido (3-30%) después de dosis 70 veces mayor de la dosis máxima diaria usada en humanos, que parece una acción tóxica sobre las madres y fetos, pero no teratogenicidad.

Administrada a monos 10 veces la dosis máxima diaria en humanos durante el inicio de la gestación hasta el día 20, se produjo pérdida de los embriones. Este efecto se atribuye a toxicidad de la droga sobre las hembras preñadas. Se realizó otro estudio similar en monas preñadas con dosis de 2.5 a 5 veces la dosis máxima diaria y no se produjo efecto nocivo.


DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN

 Claritromicina (Klaricid) tabletas, 250 mg cada 12 horas o 500 mg cada 24 horas, vía oral, con o sin alimentos. La duración usual del tratamiento es de 6 a 14 días, dependiendo del patógeno implicado y de la severidad de la patología; incluso se puede duplicar la dosis.

Adultos y niños mayores de 12 años: La dosis promedio recomendada es de 250 mg vía oral (una ta­bleta) cada 12 horas, o bien 500 mg, vía oral (Klaricid HP), cada 12 horas en infecciones más severas.

La dosis inicial recomendada en pacientes con infecciones por MAC es de 500 mg cada 12 horas, si no hay respuesta clínica o bacteriológica, cambiar a 1,000 mg cada 12 horas. Basados en los datos actuales, la duración del tratamiento es variable y debe continuarse hasta que se siga viendo mejoría. Se debe usar claritromicina junto con otros agentes antimicrobianos. La dosis para la pro­filaxis de MAC en adultos es de 500 mg cada 12 horas.

Dosificación en insuficiencia renal: Se debe considerar el ajuste de dosis o del intervalo de dosificación en todos los sujetos que cursen con insuficiencia renal. En aquellos con una depuración de creatinina < 30 ml/min, no se debe usar la claritromicina de liberación modificada. La dosificación de Klaricid debe reducirse a la mitad y su uso no debe prolongarse más allá de 14 días. No fragmentar ni masticar las tabletas de clari­tro­mi­cina.

Régimen de terapia triple: La claritromicina 500 mg cada 12 horas, junto con lansoprazol 30 mg cada 12 horas, más amoxicilina 1,000 mg cada 12 horas, durante 10 días.

Información adicional: El Helicobacter pylori está asociado intensamente con la enfermedad ulcerosa péptica. De 90 a 100% de los pacientes con úlceras duodeanales están infectados con ese patógeno. Se ha demostrado que la erradicación del H. pylori reduce la frecuencia de recurrencia de la úlcera duodenal; por tanto, reduce la necesidad de mantener el tratamiento anti­secretor.

Tratamiento triple de la enfermedad ulcerosa duodenal: En un estudio doble-ciego, bien controlado, los pacientes con úlcera duodenal infectada recibieron triple tratamiento a base de claritromicina 500 mg cada 12 horas, amoxicilina 1,000 mg cada 12 horas y omeprazol 20 mg cada 24 horas, todos durante 10 días; o un tratamiento doble con claritromicina 500 mg cada 8 horas y omeprazol 40 mg cada 24 horas, ambos fármacos durante 14 días. El H. pylori fue erradicado en 90% de los pacientes que recibieron la claritromicina en tratamiento triple y en 60% de los pacientes que recibieron el tratamiento doble.

En un estudio independiente de pacientes infectados por H. pylori recibieron un tratamiento de erradicación con claritromicina 500 mg cada 12 horas junto con amoxicilina 1,000 mg cada 12 horas y omeprazol 20 mg cada 6 horas (grupo A) u omeprazol 20 mg cada 12 horas (grupo B) durante siete días. En aquellos pacientes que no han recibido previamente tratamiento para el H. pylori, éste fue erradicado en 88% de los pacientes del grupo A y 86% de pacientes del grupo B.

En un estudio abierto, los pacientes infectados con H. pylori y con úlcera duodenal o dispepsias sin úlcera (DSU) re­cibieron tratamiento de erradicación con claritromicina 500 mg cada 12 horas, lansoprazol 30 mg cada 12 horas más amoxicilina 1,000 mg cada 12 horas, durante 10 días. En el análisis de todos los pacientes tratados, el H. pylori fue erradicado en 91% de los pacientes.

Tratamiento doble de la enfermedad ulcerosa duodenal: En estudios doble-ciego, bien controlado, los pacientes con úlcera duodenal infectados con H. pylori, recibieron tratamiento de erradicación con claritromicina 500 mg cada 8 horas y omeprazol 40 mg cada 24 horas, durante 14 días, seguidos de omeprazol 40 mg (estudio A) o de omeprazol 20 mg (estudios B, C y D) diariamente, durante 14 días adicionales; los pacientes en cada grupo control recibieron omeprazol sólo durante 28 días. En el estudio A, el H. pylori fue erradicado hasta en 80% de los pacientes que recibieron claritromicina y omeprazol y sólo en 1% de los pacientes que únicamente recibieron omeprazol.

En los estudios B, C y D, el índice de erradicación combinado fue de hasta 70% en los pacientes que recibieron claritromicina y omeprazol, y menos de 1% en los pacientes que recibieron omeprazol solo. En cada estudio, la proporción de recurrencia de la úlcera a los seis meses, fue menor desde el punto de vista estadístico en los pacientes tratados con claritromicina y omeprazol, respecto a los pacientes que sólo recibieron omeprazol. En un estudio en que el investigador fue “cegado”, los pacientes infectados con H. pylori recibieron tratamiento de erradicación con claritromicina 500 mg cada 8 horas, junto con lansoprazol 60 mg/día, en una sola dosis o en dosis divididas, durante 14 días. El porcentaje de erradicación combinado fue hasta de 60%. La claritromicina ha sido usada en otros regímenes de tratamiento para la erradicación de H. pylori, entre los que se incluyen:

Triple esquema:

–  La claritromicina 500 mg b.i.d. más lansoprazol 30 mg b.i.d. más amoxicilina 1,000 mg por 10 días.

–  La claritromicina 500 mg b.i.d. más amoxicilina
1,000 mg b.i.d. más omeprazol 20 mg b.i.d. por 7-
10 días.

Doble esquema:

–  La claritromicina 500 mg t.i.d. más omeprazol 40 mg qd por 14 días seguidos por omeprazol 20 ó 40 mg diarios por 14 días adicionales.

–  La claritromicina 500 mg t.i.d. más lansoprazol 60 mg diarios por 14 días. Se puede requerir supresión de ácido posterior para completar el tratamiento.


MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL

Tras la ingestión de grandes cantidades de claritromicina se puede esperar la producción de síntomas gastrointestinales. En un paciente con trastorno bipolar que ingirió 8 g de claritromicina se mostró alteración del estado mental, conducta paranoide, hipocaliemia e hipoxemia. Debe intentarse la pronta eliminación del medicamento no absorbido. Asimismo, se deben practicar las medidas adecuadas de mantenimiento vital y corregirse de manera apropiada las reacciones alérgicas que acompañen a una sobredosis. Al igual que con otros macrólidos, no se espera que los niveles séricos claritromicina sean reducidos, de manera significativa, por hemodiálisis o diálisis peritoneal.


PRESENTACIONES

Caja con 10 tabletas de 250 mg.

Caja con 10 tabletas de 500 mg.


RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO

 Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C, en lugar seco.


LEYENDAS DE PROTECCIÓN

Protéjase de la luz. No se deje al alcance de
los niños. Su venta requiere receta médica.
No se fragmenten ni se mastiquen las tabletas.

ABBOTT LABORATORIES DE MÉXICO,
S. A. de C. V.

Regs. Núms. 240M90 y 335M93, SSA IV

EEAR-06350122070013/RM2006
IEAR-06350122070030/RM2006



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